Alberto Garzón denuncia la necesidad de cambiar el modelo económico de España
El ministro de Economía, Alberto Garzón, declaró este lunes que la productividad española está rompiendo su patrón histórico, con crecimiento sostenido tras la pandemia a pesar de la creación masiva de empleo. "La productividad española está rompiendo su patrón histórico", afirmó en una rueda de prensa en Madrid, subrayando que el impulso proviene en gran parte de los fondos NextGenerationEU.
Detalles del Informe Fènix: productividad, salarios bajos y dependencia del Estado
El Informe Fènix, elaborado por un grupo de economistas catalanes, muestra que la reciente alza de la productividad se debe a la inyección de recursos europeos, pero advierte que 35 % de la economía depende de sectores con salarios que no cubren los servicios públicos básicos. El estudio indica que el ingreso per cápita de Cataluña ha perdido 12 puntos frente a la media europea en los últimos 25 años.
El informe introduce el concepto de salario subvencionado, describiendo cómo trabajadores en actividades como turismo de masas, mataderos porcinos y plataformas de reparto perciben ingresos brutos anuales por debajo de 30.000 euros, obligando al Estado a financiar su sanidad, educación y justicia. Esta transferencia indirecta debilita la capacidad redistributiva del modelo de bienestar.
Contexto breve del modelo productivo español
Durante décadas, España siguió un patrón anticíclico que favoreció la construcción y otros sectores tradicionales sobre la tecnología y la innovación. Esa estrategia limitó el valor añadido y mantuvo una estructura productiva basada en mano de obra intensiva y bajo coste. El modelo se sustentó en la expansión demográfica y el turismo de masas, lo que generó crecimiento del PIB pero poca mejora en la riqueza real por habitante.
Posibles repercusiones y próximos pasos
Las conclusiones del informe y la declaración de Garzón podrían abrir un debate parlamentario sobre reformas salariales, mayor inversión en I+D y una revisión de los subsidios implícitos a actividades de baja productividad. Entre las propuestas destacan el aumento del salario mínimo, la supresión de beneficios fiscales a sectores con salarios insuficientes y la adopción de una política migratoria más selectiva orientada a la alta cualificación.
Si el Congreso aprueba medidas en esta dirección, se esperaría una reorientación de la economía española hacia sectores con mayor valor añadido, lo que reduciría la dependencia del Estado y mejoraría la capacidad de los hogares para financiar sus propias necesidades. El futuro del modelo económico español parece estar en la encrucijada entre mantener el crecimiento de empleo y elevar la calidad de los salarios para garantizar una prosperidad sostenible.
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Editor de Economía
Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.
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