El presidente electo del Barcelona, Joan Laporta, se enfrenta a su cuarto mandato al frente del club azulgrana con una sensación de victoria y un renovado compromiso con la entidad. En una entrevista con nuestro periódico, Laporta defendió su decisión de no renovar el contrato de Lionel Messi, argumentando que la situación financiera del club y la necesidad de renovar la plantilla eran factores clave en su elección. 'Tuve que tomar una decisión con Messi y creo que acerté', afirmó.

A partir del 1 de julio, Laporta asumirá su nuevo cargo con el objetivo de convertirse en el primer presidente electo en completar todos sus mandatos. Con una trayectoria de éxitos y desafíos, Laporta recordó su llegada al club en un momento de desorganización y pérdidas. 'Era el momento de ser una piña para salvar al club', destacó.

Laporta también reflexionó sobre los cambios en el panorama político y social desde su primera presidencia en 2003. 'Soy un demócrata, estoy por las libertades', afirmó, y expresó su deseo de que Carles Puigdemont pueda regresar a España gracias a la amnistía.

En cuanto a su relación con los jóvenes y los socios del club, Laporta destacó la importancia de conectar con ambas partes. 'Me gusta estar cerca de los jóvenes y ver lo que piensan', dijo, y reconoció que su transición hasta el 1 de julio es un proceso de espera y seguimiento del cumplimiento del presupuesto.

Laporta también abordó la cuestión de su doble vida como presidente del Barcelona y abogado. 'Mi despacho me permite ganarme la vida', afirmó, y destacó que su experiencia en el despacho le ha servido para dirigir el club de manera efectiva.