La Bolsa de Madrid ha iniciado el año con una tendencia alcista que parecía imparable, con el Ibex 35 rozando los 19.000 puntos. Sin embargo, el estallido del conflicto entre Estados Unidos e Israel sobre Irán a finales de febrero ha cambiado el panorama. La guerra en Oriente Próximo y el cierre del estrecho de Ormuz han redefinido el mapa bursátil, afectando a las empresas más expuestas al sector turístico y a las petroleras.
En esta imagen aérea tomada sobre Crawley (Reino Unido) el 24 de octubre de 2016, se pueden ver aviones de pasajeros de British Airways, filial de International Consolidated Airlines Group SA (IAG). / JASON ALDEN / BLOOMBERG
La contienda bélica ha puesto en apuros a las cotizadas más expuestas al turismo, como IAG y Amadeus. Los valores bancarios también han sufrido ante la posibilidad de una subida de tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE) para frenar la inflación. Por otro lado, el alza del petróleo y el gas ha beneficiado a las energéticas.
Repsol ha sido el gran ganador en el Ibex 35 durante el primer trimestre, con un alza del 46%. La compañía que preside Josu Jon Imaz se ha visto beneficiada por la incertidumbre geopolítica y la posibilidad de una disrupción en el suministro de petróleo. El precio del barril de Brent ha subido un 53% y el gas europeo un 74%.
Repsol no está sola en su ascenso. Otras energéticas como Enagás y Solaria han acumulado un y respectivamente en el trimestre. La posibilidad de una nueva crisis energética similar a la de Ucrania ha dado un impulso a las compañías que proveen energía.





