La crisis de gobernanza en Indra se profundiza con el anuncio de la convocatoria de elecciones en Andalucía para el próximo domingo 17 de mayo, lo que ha generado un escenario de incertidumbre en torno a la continuidad de Ángel Escribano como presidente de la compañía. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de Indra, Ángel Escribano, se encuentran en el centro de la tormenta política.
La reunión del consejo de administración de Indra, celebrada esta semana, se prolongó durante más de cinco horas en un ambiente tenso. Fuentes cercanas a la situación aseguran que el Gobierno no llegó a tantear a los vocales independientes del consejo para forzar la salida de Escribano. La dimisión de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha generado un vacío de poder en la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), máximo accionista de Indra con el 28% de las acciones.
La SEPI es clave en esta crisis, ya que su presidenta, Belén Gualda, tendrá que trabajar con el nuevo titular de Hacienda, Arcadi España, para encontrar una solución a la situación. España podría proponer cambios en la estructura de la SEPI y colocar a alguien de su confianza al frente del brazo inversor del Estado, lo que podría afectar a la continuidad de Escribano en Indra.





