La campaña de declaración de la renta para el ejercicio de 2025 está a punto de comenzar, con un panorama cada vez más complejo debido al aumento de la presión fiscal sobre los salarios, rentas profesionales, alquileres y intereses. El próximo miércoles 8 de abril dará inicio esta campaña, que se extenderá hasta el 30 de junio, o hasta el 25 de junio si se opta por domiciliar el primer pago.
En este contexto, es fundamental que los contribuyentes revisen cuidadosamente el borrador de la declaración de la renta proporcionado por la Agencia Tributaria, ya que cada año es más importante optimizar el pago de impuestos mediante la aplicación de deducciones y reducciones. Esto permitirá determinar la capacidad real de pago de cada contribuyente y hacer que el pago sea lo más justo y equitativo posible.
Entre las novedades de esta campaña, destaca la deducción sobre la cuota líquida total del impuesto, destinada a suprimir el gravamen efectivo para los contribuyentes que perciben el nuevo salario mínimo interprofesional (SMI), fijado en 16.576 euros anuales para 2025, y reducir la carga fiscal para aquellos cuyos ingresos del trabajo sean inferiores a 18.276 euros anuales.
Según las estadísticas del IRPF de 2023, 9.341.121 contribuyentes tienen un rendimiento neto reducido de hasta 21.000 euros, lo que representa el 47,45% del total de contribuyentes que perciben rendimientos del trabajo. Gracias a las deducciones y reducciones existentes, este porcentaje ha disminuido al . Sin embargo, con la incorporación de la deducción sobre la cuota líquida, se espera una reducción drástica de este porcentaje.





