La tensión en Oriente Medio se mantiene elevada mientras la guerra entre EEUU, Israel e Irán cumple más de treinta días. Aunque es pronto para evaluar las consecuencias a largo plazo, el impacto en la economía global ya se deja sentir. Los ataques a infraestructuras críticas, el cierre del estrecho de Ormuz y las tensiones entre gobiernos han ralentizado el crecimiento del PIB y han encarecido los productos básicos, los carburantes y las hipotecas.
El aumento del precio del petróleo ha hecho que los carburantes suban, según datos de Facua, el precio medio de la gasolina en España es actualmente de 1,56 euros por litro, mientras que el del diésel asciende hasta los 1,76 euros por litro. Aunque han sufrido caídas recientes debido a medidas fiscales del Gobierno, el pasado 21 de marzo la gasolina alcanzó 1,80 euros, un alza del 21,55% desde el 28 de febrero. El diésel llegó a 1,941 euros por litro, con un alza del 35,49% desde finales de febrero.
La fotografía macroeconómica también muestra consecuencias. El Banco de España revisó su expectativa de crecimiento de España, elevando el avance del PIB hasta el 2,3% para 2026, pero reduciéndolo hasta el 1,7% para 2027. El BdE estima que en escenarios de un shock energético prolongado, el crecimiento podría moderarse hasta un 1,9% del PIB.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) coincide con el diagnóstico, rebajando el crecimiento del PIB español una décima en 2026, hasta el 2,1%, y hasta el 1,7% en 2027. A nivel global, la OCDE prevé que el crecimiento de la economía se frenará en 2026 hasta el 2,6%.
La inflación en España también se verá afectada, alcanzando el 3% en 2026, tres décimas más que en proyecciones anteriores. La OCDE prevé un 3% en 2026 y un 2,2% en 2027. Sin embargo, Carme Poveda, economista jefe de la Cambra de Comerç, considera que España está menos expuesta que otros países europeos al aumento de los precios de la energía.
El euríbor también ha sufrido una transformación significativa, pasando de un 2,22% a principios del conflicto hasta superar el 2,9%, encareciendo las hipotecas. La previsión de que la inflación aumente y el Banco Central Europeo (BCE) suba los tipos ha empujado al alza la tasa.
La próxima reunión del BCE será crucial para definir el rumbo inmediato de la economía europea. La institución presidida por Christine Lagarde mantuvo los tipos de interés en el 2% por sexta reunión consecutiva. Sin embargo, con el conflicto en Irán, la autoridad tiene una disyuntiva ante sí: si no se resuelve el conflicto, podría verse obligada a subir los tipos de interés.
En caso de que el conflicto se alargue, los expertos anticipan un horizonte desastroso para la economía global. Sin embargo, no descartan que la economía se recupere, como ha demostrado en crisis anteriores.
Corresponsal Internacional
Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.
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