En un esfuerzo por preservar la accesibilidad financiera para todos los ciudadanos, el estado de Nueva York ha implementado una ley que prohíbe a los comercios rechazar pagos en efectivo. Esta medida busca garantizar que los neoyorquinos puedan adquirir bienes y servicios básicos sin enfrentar discriminación por su método de pago.

La ley, promulgada recientemente, establece que cualquier tienda de alimentos o establecimiento minorista en Nueva York debe aceptar pagos en efectivo por bienes o servicios. Esta normativa tiene como objetivo prevenir la discriminación contra personas que no tienen acceso a tarjetas de crédito ni cuentas corrientes, y que por lo tanto, solo pueden pagar en efectivo.

La Fiscal General del Estado de Nueva York, Letitia James, ha emitido una alerta para recordar a los consumidores que tienen derecho a pagar con efectivo en cualquier comercio. "Los neoyorquinos tienen derecho a recibir servicios sin importar cómo elijan pagar", afirmó. Además, destacó que los negocios no pueden negar el acceso a productos básicos como alimentos y ropa al negarse a aceptar efectivo o cobrar más por pagos en efectivo.

Los comercios que incumplan con esta ley se enfrentarán a multas civiles de hasta 1.000 dólares (aproximadamente 860 euros) por la primera infracción y 1.500 dólares (casi 1.300 euros) por cada infracción posterior. Es importante destacar que las tiendas no están obligadas a aceptar billetes de denominaciones superiores a 20 dólares.