La historia de Cuba está marcada por un pasado de promesas y un presente de desafíos. La revolución que una vez despertó tanto entusiasmo ahora se enfrenta a una crisis sin precedentes. Los cubanos se preguntan en qué momento su país 'se fue a bolina', es decir, cuándo todo comenzó a desmoronarse.
La euforia de 1959, cuando Fidel Castro llegó al poder, fue un momento de esperanza para muchos. El joven líder prometió 'nada de libertad sin pan, nada de pan sin libertad'. Sin embargo, los años que siguieron vieron cómo la revolución se fue endureciendo y perdiendo su esencia igualitaria. La pregunta sobre el punto de inflexión es un tema de debate entre los cubanos.
Algunos podrían señalar que el problema comenzó en 1959, cuando Manuel Urrutia, el primer presidente de la revolución, fue forzado a dimitir. Otros podrían apuntar a la defenestración del comandante Huber Matos en octubre de ese año. La alianza con el Partido Socialista Popular también marcó un punto de inflexión.
La historia de Cuba está llena de momentos que podrían considerarse como el punto de no retorno. El cierre del periódico 'Revolución', las primeras acciones de censura y las 'palabras de Fidel a los intelectuales' delimitaron las acciones dentro de la revolución. El año 1961, cuando se declaró el 'carácter socialista' de la revolución, fue un momento clave.
La crisis de Octubre de 1962, que puso al mundo al borde del enfrentamiento nuclear, elevó la confrontación con Washington a otro nivel. El bloqueo económico se convirtió en el arma preferida de Estados Unidos, mientras la CIA planificaba la eliminación de Castro. La respuesta de la revolución fue justificar su intolerancia a cualquier expresión de diferencia bajo el argumento de ser una 'plaza sitiada'.





