En un giro significativo en la legislación, el gobierno de Andorra ha anunciado planes para considerar los actos sexuales a distancia, realizados a través de internet o medios telemáticos, como prostitución. Esta medida se incluye en una propuesta de modificación del Código Penal del país.
La ministra de Justicia e Interior, Ester Molné, presentó el proyecto el pasado día 23, destacando la necesidad de actualizar el marco jurídico penal para abordar las complejidades de la delincuencia organizada y económica, así como las nuevas formas de criminalidad digital y transnacional.
La propuesta contempla sanciones administrativas para los consumidores de contenido sexual en línea, como el que se ofrece en Onlyfans u otras plataformas. En casos de proxenetismo, las penas podrían oscilar entre 2 y 5 años de prisión, mientras que en casos de favorecimiento, las penas podrían ir de 3 meses a 3 años de prisión.
La difusión de imágenes que representen actividades sexuales o partes íntimas de una persona sin su consentimiento también será penalizada. La manipulación y difusión de imágenes para hacer parecer que una persona está desnuda o teniendo conductas sexuales sin su consentimiento conllevará penas de 3 meses a 3 años de prisión.
El envío de material sexual sin consentimiento será considerado acoso sexual y castigado con pena de arresto. Además, se establece un agravante específico para delitos de discriminación cometidos mediante tecnologías de la información y comunicación.





