La vuelta a la política de Mónica Oltra, ex líder de Compromís y ex vicepresidenta de la Generalitat, ha confirmado lo que en su partido llevaban tiempo esperando: su regreso a la primera línea política para luchar por la Alcaldía de Valencia. Esta decisión llega en un momento crucial, ya que la ciudad pasó a manos del PP en 2023, y su conquista es vista como una prioridad para dar un vuelco al tablero político.

La izquierda valenciana se juega mucho en esta batalla, ya que la rivalidad con el PP y la posible alianza con los socialistas serán clave para determinar el futuro político de la región. La delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, es vista como una adversaria formidable, pero Oltra parece dispuesta a afrontar el reto.

Sin embargo, el camino de Oltra no estará exento de obstáculos. Su regreso a la política se produce en un momento en que su situación judicial no está despejada. Un juzgado de Valencia ha decidido abrir juicio oral contra ella y varios miembros de su antiguo equipo en la Consejería de Igualdad, acusados de encubrir los abusos sexuales del ex marido de Oltra a una menor tutelada de la Generalitat.

Durante su discurso en el congreso de su partido, Iniciativa, Oltra afirmó que «no podemos dejarlos ganar», y justificó su regreso a la política por la necesidad de combatir el auge del «fascismo». Su llamado a la acción fue recibido con aplausos y abrazos por parte del auditorio.

Oltra advirtió que la unidad de las izquierdas no basta, y que es necesario hablar de «prohibir la riqueza». «¿Por qué una persona tiene que tener más de cinco millones, más de cinco casas o más de cinco coches si solo tiene un culo?», se preguntó, luciendo una camiseta con una cita de la activista Angela Davis.