La situación de los embalses en Catalunya ha experimentado un notable cambio tras varios años de sequía. Las intensas lluvias de la primavera de 2025 elevaron significativamente las reservas de agua en los pantanos catalanes, superando el 80% de su capacidad. Esto representa un aumento de más del 20% en comparación con la media de los cinco años previos.
A comienzos de marzo, los embalses de Catalunya alcanzaron su máxima capacidad, lo que obligó a realizar desembalses en varios puntos del territorio. Un ejemplo destacado fue el pantano de Susqueda, que llegó al 102% de su capacidad. Esta situación llevó a que el curso del río Ter, a su paso por la Cellera de Ter, alcanzara un nivel de alerta.
La Agència Catalana de l'Aigua (ACA) se encarga de actualizar diariamente los datos sobre el estado de los embalses. Publica informes que recogen la situación en todo el territorio catalán, así como un registro específico para el sistema Ter-Llobregat.
El estado actual de las cuencas internas de Catalunya se sitúa en un 91,60% de su capacidad total, lo que supone una disminución del 0,04% respecto al registro anterior. Esta cifra indica que el territorio catalán se encuentra lejos de la situación de sequía, cuyo umbral se establece en el 60%. Cabe recordar que hace unos meses se superó por primera vez desde marzo de 2022 la marca del 56% de capacidad de los pantanos en la comunidad catalana.
El sistema Ter-Llobregat, que abastece principalmente a las provincias de Barcelona y Girona, así como a la comarca leridana del Solsonès, consta de cinco embalses: Sau, Susqueda, la Baells, la Llosa del Cavall y Sant Ponç. Además, existen otros cuatro pantanos fuera de este sistema: Darnius Boadella, Foix, Siurana y Riudecanyes.





