El nombramiento de Carlos Cuerpo como vicepresidente primero del Gobierno ha generado un impacto significativo en la política española. Cuerpo, un economista de 43 años, nieto de un minero de Extremadura, ha sido elegido por el presidente Pedro Sánchez para reforzar su estrategia de cara a las elecciones de 2027. La elección de Cuerpo se interpreta como un movimiento para centrar la batalla política en la economía y atraer el voto moderado.
Cuerpo y Rodrigo Rato, su predecesor en el cargo, comparten el honor de haber alcanzado el máximo nivel para un economista en España. Sin embargo, sus trayectorias y orígenes son muy diferentes. Mientras Rato es nieto de un propietario de minas de carbón asturianas, Cuerpo proviene de una familia humilde y se ha beneficiado de la educación pública y el Estado del bienestar.
La elección de Cuerpo también se ve como un intento de Sánchez de lanzar un mensaje hacia afuera, aprovechando la historia humana de Cuerpo para conectar con el votante moderado. El presidente busca centrar la agenda política en la economía, un tema en el que cree que puede ganar al PP. La incorporación de Cuerpo como gran protagonista en las próximas sesiones de control obligará al PP a discutir con él de economía y mostrará que el líder del PP, Alberto Feijóo, no tiene referentes económicos potentes.
Además, la elección de Cuerpo se interpreta como un movimiento para minimizar la pérdida de votos del PSOE por el centro, hacia el PP o Vox. Sánchez está jugando a dos bandas, cubriendo el flanco izquierdo y más combativo, pero también poniendo de número dos a alguien mejor visto por el votante moderado.





