Investigadores europeos han descubierto que los habitantes de la antigua Pompeya utilizaban resinas exóticas procedentes de África y Asia en sus rituales domésticos. Este hallazgo confirma la existencia de una red de comercio global que conectaba la urbe romana con regiones tropicales hace casi 2.000 años.
Comercio Global en la Antigüedad
El estudio, liderado por arqueólogos europeos, se basa en el análisis de cenizas extraídas de diversos incensarios hallados en el yacimiento y en una villa de la vecina localidad de Boscoreale. Mediante técnicas de vanguardia, científicos de universidades suizas, alemanas e irlandesas identificaron las sustancias exactas que ardían en los altares privados de las casas pompeyanas al momento de la erupción.
Evidencia de Conexiones Comerciales
La detección de trazas de resinas ajenas a la flora mediterránea es una prueba física de las amplias conexiones comerciales que el Imperio Romano mantenía con Oriente y el continente africano. El coordinador del estudio, Johannes Eber, destacó que este hallazgo es una muestra del alto poder adquisitivo de sus consumidores.
Análisis Químicos y Evidencia Histórica
Además de estas fragancias exóticas, los análisis químicos detectaron residuos derivados de la uva. Según el responsable de los análisis químicos en la Universidad de Bonn, Maxime Rageot, este dato aporta evidencia científica tangible a las fuentes escritas y artísticas que ya describían el uso del vino en los sacrificios rituales romanos.





