En un mundo donde las fragancias son cada vez más populares, expertos analizan la etiqueta en el consumo público de aromas. El objetivo es evitar convertir el perfume en un arma de destrucción olfativa.
La importancia de la educación olfativa
La educación olfativa es fundamental para evitar abusos en el uso de perfumes. Según Miguel Bartolomé, Marketing & Communication Manager de Isolée, "en un avión con alguien que llevaba sobredosis de un perfume de una de mis firmas preferidas, lo que añadió una capa extra de tragedia a esta triste historia". El problema no fue la fragancia, sino la cantidad, el lugar y el contexto.
El auge de las fragancias en la cultura popular
El perfume es una tendencia con mayúsculas, como prueba el hashtag #PerfumeTok de TikTok, que vuela imparable hacia los dos millones de publicaciones. Los datos de la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa) confirman que en 2024 se lanzaron 2.299 novedades a nivel global y el consumo en España aumentó un 11,3% con respecto al año anterior.
La psicología detrás del uso de perfumes
Clara Buedo, experta en perfumes y autora de Historia del Perfume, explica que "cada vez se demandan más aromas de larga duración y proyección, sobre todo entre los jóvenes". Hay un fuerte componente psicológico detrás, ya que la fragancia anuncia nuestra presencia, es una forma de marcar el territorio, de hacerte valer, de demostrar tu personalidad.
Para evitar convertir el perfume en un arma olfativa, es importante ser discreto en espacios cerrados con poca ventilación y distancia interpersonal pequeña. Belén Navarro, Fragrance Developer Manager de Perfumes y Diseño, aconseja que "el aroma debería comportarse como un buen invitado: discreto, educado y consciente de que no es el protagonista".
El scent code: un código de conducta para el uso de perfumes
Daniel Figuero, experto en perfumes y autor de Contraperfume, propone un código de conducta para el uso de perfumes, similar al dress code. "Al igual que no usaríamos un esmoquin para ir a la playa, no vaporizaríamos una fragancia densa y nocturna para una reunión matutina en la oficina".
Consejos para elegir la fragancia adecuada
Figuero apuesta por fragancias más ligeras, frescas, cítricas o florales suaves en espacios cerrados y/o íntimos. En lugares más amplios y abiertos, se puede subir el volumen con acordes intensos, especias, resinas y notas orientales. "La idea es que el olor sea perceptible solo para quien se acerque, muy en línea con los preceptos asiáticos de no molestar".
La concentración del aroma: un factor clave
La concentración del aroma elegido es fundamental. Navarro aconseja optar por eau fraîche, eau de toilette u eau de cologne en lugares cerrados o situaciones donde la fragancia juegue un papel de disfrute personal. Los parfum, eau de parfum o incluso los extractos de perfume se dejan para situaciones donde se quiera que se identifique olfativamente.
La dosis correcta: un tema de debate
Miguel Bartolomé es implacable: "La dosis correcta suele ser menos de lo que creemos y depende de la calidad y concentración del perfume o la zona donde se aplique". Si hablamos de una buena fragancia, dos pulverizaciones suelen bastar, tres es un depende y más de cuatro es entrar en terreno peligroso.
Conclusión
En conclusión, el uso responsable del perfume es fundamental para evitar abusos y convertir el perfume en un arma de destrucción olfativa. La educación olfativa, la elección de la fragancia adecuada y la dosis correcta son clave para un uso responsable del perfume.