El nombre de D'Artagnan vuelve a estar en boca de todos. Recientemente, un equipo de trabajadores podría haber descubierto los restos del famoso mosquetero francés en la iglesia de San Pedro y San Pablo de Maastricht, en Países Bajos. Durante las reparaciones en el suelo del edificio, que se derrumbó en febrero, encontraron un esqueleto que podría pertenecer al legendario capitán.

La mandíbula del esqueleto ha sido sometida a una prueba de ADN para determinar si se trata realmente de D'Artagnan. Esta noticia ha reavivado el interés en este personaje histórico que inspiró una de las obras literarias más emblemáticas de Francia: *Los tres mosqueteros, la novela publicada en 1844 por el escritor y dramaturgo francés Alejandro Dumas.

La historia narrada en el libro sigue las aventuras de un joven de 18 años que viaja a París para convertirse en mosquetero. Allí, se encuentra con Athos, Porthos y Aramis, soldados de infantería que se convierten en sus amigos. Los cuatro sirven al rey Luis XIII con el objetivo de proteger la corona de las conspiraciones, especialmente las planeadas por el cardenal Richelieu.

Sin embargo, el D'Artagnan de la novela no es un personaje creado desde cero por Dumas. El escritor se inspiró en la vida de Charles de Batz-Castelmore d'Artagnan, un capitán de la guardia de mosqueteros de Luis XIV de Francia que nació en 1611 y falleció en 1673, durante la Guerra Franco-Holandesa.

Dumas utilizó las Memorias del señor D'Artagnan escritas por Gatien de Courtilz de Sandras, que se basaron en la biografía del militar francés. Una de las principales diferencias entre la novela y la vida real es la fecha: D'Artagnan no vivió en la época de Luis XIII y del cardenal Richelieu, sino en la del cardenal Mazarino y de Luis XIV.