El golfista estadounidense Gary Woodland, de 41 años, logró una emotiva victoria en el Texas Children's Houston Open, celebrado en Houston, Texas. Woodland superó un tumor cerebral benigno y un severo estrés postraumático para alzarse con el triunfo en este torneo del PGA Tour. Su última victoria había sido en el US Open de 2019.

La lucha contra el tumor cerebral

En abril de 2023, Woodland experimentó un miedo intenso sin motivo aparente. Tras una resonancia magnética, se descubrió un tumor cerebral que requirió cirugía. A pesar de la incertidumbre sobre su futuro, Woodland se sometió a la operación y comenzó un largo proceso de recuperación. El tumor resultó ser benigno, pero su vida cambió para siempre.

Woodland pasó por un difícil proceso de rehabilitación, enfrentando no solo la recuperación física sino también el miedo a la muerte y la incertidumbre sobre su futuro en el golf. Su victoria en Houston es un testimonio de su determinación y coraje.

El estrés postraumático, una batalla paralela

Además del tumor cerebral, Woodland ha luchado contra un severo estrés postraumático. En septiembre del año pasado, durante el Procore Championship, Woodland experimentó una sensación de agobio y miedo sin motivo. Su caddie, Brennan Little, se dio cuenta de que algo iba mal y lo apoyó durante la jornada.

Tras varias pruebas, los médicos diagnosticaron un estrés postraumático. Woodland comenzó a trabajar con terapeutas y su familia para superar esta condición. A pesar de las recomendaciones de dejar de competir, Woodland decidió seguir adelante con su carrera.