Hace 52 años que España se quedó fuera de un Mundial. La última vez fue en 1974, cuando un gol de Katalinski en Frankfurt selló su destino. La selección, liderada por Ladislao Kubala, se estrelló en el intento de clasificarse para el torneo.

La era Kubala: un intento de renovación

Tras la eliminación para México 1970, la Federación Española de Fútbol contrató a Kubala, una leyenda del fútbol español, como seleccionador. Kubala, un húngaro fugado del comunismo, era conocido por su entusiasmo y locuacidad. Su llegada trajo consigo una ola de optimismo, pero pronto se desvaneció.

La selección comenzó con buenos resultados, victorias ante Alemania e Italia, pero pronto se desinfló en el intento de clasificarse para la Eurocopa 1972. La URSS les eliminó, ganando en Moscú y empatando en Sevilla. La siguiente cita era el Mundial de Alemania 1974.

El grupo de clasificación: un obstáculo difícil

España se enfrentó a Grecia y Yugoslavia en el grupo VII de la zona europea. Grecia era un rival accesible, pero Yugoslavia era una potencia deportiva con jugadores de alto nivel, como Dragan Daji. El primer partido contra Yugoslavia terminó en empate a 2-2 en el Estadio Insular de Las Palmas.

La visita de Grecia a Yugoslavia se saldó con victoria yugoslava, lo que dejó a España en una situación complicada. El partido contra Grecia en enero de 1973 fue crucial, y España lo ganó 2-3 gracias a una destacada actuación de Óscar Rubén Valdez.