La movilidad laboral en España se enfrenta a un nuevo reto con el aumento del precio de la gasolina, que está afectando directamente a los trabajadores que dependen de su vehículo privado para desplazarse hasta su lugar de trabajo. Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el coche privado sigue siendo el método de transporte más utilizado por los ocupados, con un 64% que declara desplazarse mayoritariamente en coche.
La encuesta de condiciones de vida del INE revela que uno de cada tres ocupados tiene más de una hora de desplazamiento en transporte público hasta su centro de trabajo. Los trabajadores más jóvenes y los más veteranos del mercado laboral son los que tienen su puesto más cerca de casa, mientras que aquellos que están en sus 30 y 40 años deben recorrer mayores distancias cada día. El uso del vehículo privado es especialmente alto entre las franjas medias de edad.
El transporte público es utilizado por solo el 19% de los ocupados, mientras que el 12% va andando al trabajo. La motocicleta y la bicicleta son los métodos de transporte menos utilizados, con un 3,1% y un 2,2% del total de ocupados, respectivamente. En términos absolutos, 2,6 millones de personas pueden ir a pie hasta su trabajo, mientras que 4,2 millones utilizan transporte público y 14 millones van en coche.
La distancia y el tiempo que un trabajador recorre para ir al trabajo tienen un impacto significativo en su economía y su calidad de vida. Un informe del sindicato UGT estima que un empleado puede ahorrar hasta 1.000 euros al año por cada día de teletrabajo que realice. Sin embargo, con el aumento del precio de la gasolina, este cálculo ha quedado parcialmente desfasado.





