La noche es un momento crítico para la industria petrolera rusa. Ucrania ha estado utilizando drones bomba para atacar las instalaciones petroleras rusas, lo que ha llevado a las compañías rusas a buscar formas de protegerse. El gigante energético Rosneft ha estado experimentando con diferentes métodos de protección, según un documento confidencial obtenido por el grupo ucranio de inteligencia Dallas Analytics.

El documento detalla que Rosneft ha probado ocho mecanismos de protección diferentes en sus instalaciones, incluyendo barreras de protección levantadas con redes metálicas, andamios o contenedores marítimos. Sin embargo, la compañía ha concluido que si los drones llegan al objetivo, poco puede evitar que se produzcan daños por la metralla que proyecta la explosión.

La industria petrolera rusa ha sido un objetivo clave para Ucrania, ya que el Kremlin financia su maquinaria de guerra con el crudo y el gas. El centro estadounidense Carnegie para Rusia y Eurasia estimó que el Estado ruso está ganando más de 4.300 millones de euros adicionales al mes con su petróleo en el mercado internacional desde que estalló la guerra en Irán.

Los ataques ucranios han tenido un impacto significativo en la industria petrolera rusa. La agencia de noticias Reuters calculó que los ataques de marzo han bloqueado, por lo menos temporalmente, un 40% de la capacidad exportadora de crudo de Rusia. Una de las refinerías que quedó inutilizada el 21 de marzo es la que tiene en la región de , a 500 kilómetros de Ucrania.