El gobierno de Donald Trump estudia una posible operación para capturar media tonelada de uranio enriquecido iraní, un material crucial para la producción de armas atómicas. La misión, que podría llevarse a cabo con fuerzas especiales, enfrenta grandes desafíos, como localizar y asegurar el material, que se estima está oculto en uno o varios búnkeres.

La amenaza nuclear iraní

La idea de una operación para confiscar el uranio enriquecido iraní ha sido discutida en Washington, según publica The Wall Street Journal. El objetivo es impedir que Irán conserve una opción nuclear. El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que si Irán no entrega el uranio, Estados Unidos irá a por él.

Desafíos de la misión

Una misión de este tipo sería extremadamente peligrosa y enfrenta dos grandes desafíos: encontrar el uranio y entrar, proteger y extraer el material. Las fuerzas especiales estadounidenses llevan años entrenándose para misiones de este tipo, pero esta podría ser una de las más arriesgadas.

El uranio enriquecido no es altamente radiactivo, pero sí entraña riesgos reales, como ser un metal pesado y tóxico. Si se dispersa en forma de polvo o partículas finas, puede inhalarse, contaminar suelo o agua y afectar a riñones y tejidos.

La logística de la operación

La extracción del material requiere la intervención de personal especializado y entrenado para retirar material radiactivo de una zona de conflicto. El uranio altamente enriquecido suele guardarse en cilindros similares a tanques de buceo. Estos cilindros deberían colocarse en contenedores de transporte para protegerlos de posibles accidentes.