El 28 de febrero de 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, lanzaban la operación 'Furia Épica' contra Irán, con el objetivo de eliminar al ayatolá Alí Jamenei. Mientras tanto, la Armada de Estados Unidos disparaba misiles Tomahawk contra la provincia de Hormozgán, en el sur de Irán, causando la muerte de 175 niñas en una escuela primaria.

La orientación estratégica del PP

La diputada del PP Cayetana Álvarez de Toledo se anticipó a su líder, Alberto Núñez Feijóo, con un mensaje en el que fijaba la orientación de su partido. 'Una delegación del Grupo Popular teníamos previsto viajar mañana a Israel. La visita ha sido cancelada'. El mensaje hablaba de un apoyo 'sin matices y sin fisuras' de Europa.

Al día siguiente, Núñez Feijóo difundió un comunicado en el que consideraba que 'el mundo es mejor cuando cae un tirano'. Celebró la muerte del ayatolá Alí Jamenei y se refirió a la caída de un sistema como 'una buena noticia para la libertad y la democracia'.

La deriva aznar-ayusista del PP

Pero ¿de qué sistema habla el líder del PP? Un par de días más tarde, Mojtaba, hijo de Alí Jamenei, sería designado líder supremo y el gobierno de Irán lejos de caer, hace tambalear el plan de Trump y Netanyahu. Feijóo da prueba de que no se trata de una improvisación, ya que vuelve sobre lo que el día anterior Cayetana Álvarez de Toledo había expresado.

'España debe estar sin matices con las democracias liberales', es la orientación estratégica del PP. El 2 de marzo de 2026, la portavoz en el Congreso se mofa de que Pedro Sánchez se haya pronunciado contra el gobierno de los ayatolás y haya denegado a EEUU usar las bases de Rota y Morón para su operación militar contra Irán.

La postura de Sánchez

La postura de Sánchez es comparada con la de 'en contra del régimen odioso de Hitler' pero también del desembarco de los aliados en Normandía. Está claro que Feijóo carece de autonomía frente al aznarismo y el ayusismo que defienden la cruzada de Israel y de EEUU.

Cayetana Álvarez de Toledo, que expresó su 'admiración por los americanos e israelíes' que participan en la operación contra Irán, el 7 de marzo lo dejará meridianamente claro: 'Sí a llamar a las cosas por su nombre. Y, por tanto: sí a la guerra contra Irán'.

La guerra se extiende

A partir de entonces, la guerra se extiende y ya ni siquiera puede llamarse la guerra contra Irán sino la guerra del Golfo Pérsico. El control iraní sobre el estrecho de Ormuz se convierte de facto en una nacionalización, lo que se traduce en una subida de precios.

El PP culpa a Sánchez por las consecuencias de una guerra que el presidente no apoya y que, por el contrario, los líderes conservadores aplaudieron. Y al tiempo empieza a dar instrucciones en los medios de comunicación en el sentido de que no apoya la guerra.

La realidad como única verdad

Pero la realidad es la única verdad. El error estratégico de Feijóo y su deriva aznar-ayusista coloca al PP de espaldas a la mayoría de los españoles, quienes ya experimentaron en 2004 la aventura del trío de las Azores, es decir, el lanzamiento de la guerra de Irak por Bush, Blair y Aznar.

La guerra de Irán tiene consecuencias económicas y políticas que afectan a todo el mundo. El precio del petróleo y gas mundiales y los fertilizantes sube, lo que se traduce en una subida de precios para los consumidores.

Conclusión

En conclusión, la postura del PP en relación con la guerra de Irán es clara: apoyar a Israel y EEUU en su cruzada contra el régimen iraní. Pero esta postura tiene consecuencias y puede afectar a la relación de España con otros países y a la economía del país.

La guerra de Irán es un tema complejo que requiere una análisis detallado y una reflexión profunda. Es importante que los líderes políticos tomen decisiones informadas y responsables que afecten a la vida de los ciudadanos.

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