Cada vez más padres recientes optan por pasar los primeros días después del nacimiento de su bebé sin visitas en el hospital. Esta tendencia se debe a la necesidad de priorizar la salud y el bienestar de la madre y el recién nacido, evitando posibles contagios y permitiendo un vínculo más íntimo.

La importancia de la intimidad en el posparto

Laura, madre de dos hijas, explica que prefirió no tener visitas en el hospital después de sus partos para priorizar a su familia y proteger a sus bebés. 'Lo hicimos para priorizarnos a nosotras como familia, para proteger a las bebés y a mí también, que estaba reventada', afirma. Esta decisión no fue fácil de comunicar a su familia extensa, pero finalmente la respetaron.

Riesgos asociados con las visitas en el hospital

La pediatra Teresa Escudero recomienda limitar los contactos en los primeros días después del parto. 'Lo ideal sería que no viniese nadie al hospital', afirma. Las visitas pueden exponer al bebé a virus y bacterias, lo que puede ser peligroso debido a su sistema inmune inmaduro. Además, las visitas prolongadas pueden interferir con la recuperación de la madre y el vínculo entre ella y su bebé.

La experiencia de las madres

Paula, madre de dos hijos, tuvo experiencias muy diferentes en sus dos pospartos. En el primero, su habitación estaba llena de visitas, lo que la hizo sentir abrumada. En el segundo, las visitas estaban prohibidas debido a la pandemia, lo que le permitió disfrutar de un momento tranquilo con su bebé. 'Tengo un recuerdo precioso de estar los tres conociéndonos en calma', recuerda.