El Ayuntamiento de Barcelona y el Consorcio de Educación de la ciudad han lanzado una iniciativa para transformar el horario de mediodía en las escuelas, un período que ocupa un tercio del tiempo que los estudiantes pasan en el centro educativo. El objetivo es que este tiempo sea más cómodo, educativo y de aprendizaje, al igual que el resto de la jornada escolar.
Para lograrlo, se están llevando a cabo acciones en dos áreas: se están aumentando las horas de monitorización de apoyo a la inclusión y se están remodelando físicamente los espacios de mediodía. En once centros públicos, el número de horas de monitorización ha pasado de 760 a 1.444. Durante este curso, se han organizado cuatro jornadas formativas para proporcionar recursos a los profesionales y ayudarles a atender las necesidades de todos los estudiantes, evitando que el tiempo de mediodía sea una ruptura con el resto de la jornada escolar.
En cuanto a las reformas arquitectónicas, se han realizado para mejorar la distribución de los estudiantes y su comodidad. Las mesas están diseñadas para un máximo de seis estudiantes, hay armarios separadores que permiten preparar y recoger la vajilla de manera autónoma, y la pintura se caracteriza por tonos neutros y cálidos. Además, se han instalado paneles acústicos que reducen la reverberación y luces led más eficientes y cálidas. De esta manera, los espacios tienen menos contaminación acústica y visual, y se convierten en entornos más agradables, cómodos y tranquilos, que favorecen la regulación emocional y promueven una relación positiva con la alimentación.






