La escritora Llucia Ramis recuerda vívidamente dónde estaba el 11 de septiembre de 2001. En ese momento, era una joven periodista afincada en Barcelona que visitaba un piso de alquiler. 'Agradecimos que no se presentara el agente, porque el lugar era bastante terrorífico', rememora. Su experiencia vital ha estado marcada por los pisos que han sido su hogar, más de una decena, casi siempre de alquiler. En plena crisis de la vivienda en España, ha querido revisitarlos y saber quién los ocupa ahora.
La vivienda: un reflejo de la identidad
Ramis se remonta tres décadas atrás para constatar que la inestabilidad residencial ha marcado a más de una y dos generaciones en ciudades como Barcelona. La resistencia a los precios desbocados, la gentrificación, el turismo y la especulación inmobiliaria llevan años moldeando la identidad de los vecinos. 'Distingo mis recuerdos por las personas con las que he salido, los trabajos que he tenido… y los pisos en los que he vivido', afirma.
La vivienda pasa por delante de viajes, infancia o amigos. No es poco. 'Tu casa es donde tienes tu vida', dice. 'Tienes una relación con ese espacio cotidiano, de tu día a día, y eso genera unos recuerdos'. Personas, espacios y trabajos son los tres pilares en torno a los que vivimos. Como ha vivido en muchos sitios diferentes, ha salido con mucha gente y ha tenido muchos empleos, tiene muchas memorias.
Un viaje por los antiguos pisos
Tras llamar a la puerta de una decena de sus antiguos pisos, Ramis llega a la conclusión de que transformamos las casas por las que pasamos. 'Yo creo que sí', afirma. 'Al final, las ciudades se hacen por la gente que pasa por ellas. Las personas dejan rastro'. Quería volver para ver quién vive y qué relación tienen con la casa. Hay sitios a los que ya no puedes volver, o bien porque han puesto un muro o porque los han destruido.





