La escritora granadina Mayte Gómez Molina ha debutado como novelista con 'La boca llena de trigo', una obra que explora la relación entre la creatividad y el mercado. Gómez Molina, conocida por su poesía y arte multidisciplinar, confiesa que siempre quiso escribir una novela, pero se dio cuenta de que la continuidad y la concentración necesarias para ello eran un reto. Su experiencia como poeta y artista la ha llevado a abordar la novela de manera diferente.

El camino hacia la novela

Gómez Molina creció en Granada y se crió en Madrid. Comenzó a escribir desde joven, pero no se consideraba lo suficientemente precoz como para abordar una novela. La poeta y artista multidisciplinar admite que la poesía es diferente a la novela, ya que requiere una precisión casi científica. En cambio, la novela le exige más continuidad y la capacidad de mantener al lector interesado.

La inspiración y el proceso de escritura

La autora encontró la concentración necesaria para escribir su novela mientras trabajaba en Basilea, Suiza. Se impuso una especie de media jornada para escribir y pudo culminar su proyecto. Gómez Molina destaca la importancia de la tranquilidad y la paz para escribir. Su experiencia en la poesía y el arte la ha llevado a abordar la novela de manera visual, utilizando imágenes y metáforas.

La relación entre la obra y el mercado

La novela aborda la relación entre la obra y el mercado, y cómo algo íntimo puede entrar en una lógica económica. Gómez Molina critica la cultura cuantificada y la simplificación de las obras de arte. Destaca que el valor de una obra cambia con el tiempo y que la inspiración existe, pero también hay trabajo diario y constancia.