En los Juegos Olímpicos de París de 1900, Charlotte Cooper hizo historia al convertirse en la primera campeona olímpica en conseguir dos medallas de oro. La tenista británica se llevó el oro en individual y dobles mixto.

La participación femenina en los Juegos Olímpicos

En aquella época, la participación femenina en los Juegos Olímpicos era limitada. Solo 22 mujeres compitieron en disciplinas olímpicas, frente a los 975 hombres que lo hicieron ese mismo año. A pesar de esta desigualdad, Charlotte Cooper demostró su habilidad y dedicación al tenis.

La final del torneo individual la ganó contra la francesa Hélène Prévost por 6-1, 7-5. Además, en las mismas olimpiadas, salió ganadora del torneo de dobles mixto que disputó junto a su compañero Reginald Doherty por 6-2, 6-4, contra el jugador británico Harold Mahony y Prévost.

La infancia y formación de Charlotte Cooper

Nacida en Londres, la hija pequeña de Henry Cooper y Teresa Georgina Miller se interesó por los deportes desde que era muy pequeña. Su pasión por el tenis se despertó en un momento en el que las mujeres no tenían cabida en el deporte. Sin embargo, sus padres la apuntaron al Ealing Lawn Tennis Club, la academia de tenis de su ciudad.

Allí, los entrenadores H. Lawrence y Charles Martin se fijaron en el potencial de Charlotte, que empezó a perfeccionar la técnica y a mejorar su actitud en el campo. Aquel trabajo deportivo dio sus frutos en 1895, cuando con solo 24 años ganó su primer título de Wimbledon contra Helen Jackson Atkins.