En un giro inesperado, el bitcoin ha dejado atrás su histórica correlación con el petróleo, subiendo un 15% en plena crisis energética. Este cambio de tendencia ha sorprendido a los analistas y ha generado un debate sobre el futuro del mercado de criptomonedas.

Un nuevo ciclo en los mercados globales

La relación entre el bitcoin y el petróleo ha sido una de las características más destacadas del mercado en años anteriores. Sin embargo, según un informe de Binance Research, esta correlación ha llegado a su fin. El estudio, basado en datos entre 2016 y 2026, muestra que el bitcoin y el crudo "operan bajo procesos de fijación de precios independientes".

La prueba más reciente de esta independencia ha sido la crisis energética vivida entre febrero y marzo de 2026. Mientras el barril de Brent se disparaba un 46% por problemas de suministro, el bitcoin avanzó un 15%, superando claramente a índices tradicionales como el Nasdaq (+1%) e incluso al oro, que cayó un 3%.

El papel del capital institucional

La explicación principal de este cambio de tendencia está en el creciente peso del capital institucional en el mercado de criptomonedas. El estudio apunta que este factor ha sido determinante en la independencia del bitcoin respecto al petróleo. Durante los momentos más críticos de la crisis, el capital institucional actuó como "amortiguador", absorbiendo el impacto macroeconómico y favoreciendo la subida posterior.

Tres canales de influencia