El historiador Benjamin Balthaser explora la compleja relación entre la izquierda judía y el sionismo en Estados Unidos. Su libro, 'Ciudadanos del mundo: antisionismo y las culturas de la izquierda judía estadounidense', revela la tensión entre particularismo y universalismo en la historia del pueblo judío.

La emergencia de un nuevo movimiento judío antisionista

En la década de 2010, un nuevo movimiento judío antisionista emergió en Estados Unidos, coincidiendo con la aprobación de una resolución de apoyo al movimiento BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones) por parte de los Socialistas Democráticos de América (DSA). Esta resolución marcó un punto de inflexión en la izquierda estadounidense, convirtiendo al antisionismo en la posición mayoritaria.

El libro de Balthaser recorre un siglo de historia de la izquierda judía estadounidense y sus políticas antisionistas, partiendo de la premisa de que el auge actual de las críticas al sionismo no es una novedad. La coyuntura actual se asemeja a la de las décadas de 1930 y 1940, cuando sectores de la izquierda judía rechazaban el sionismo.

El rechazo al sionismo en la izquierda judía de los años treinta y cuarenta

En las décadas de 1930 y 1940, la izquierda judía estadounidense rechazó mayoritariamente el sionismo, considerándolo un proyecto de clase impulsado por élites judías para asegurar su poder alineándose con fuerzas imperiales. Las críticas se articularon en torno a tres ejes: la identificación del sionismo con el fascismo, su alineamiento con el imperialismo británico y su carácter racialista.

  • La izquierda judía de la época consideraba que el sionismo contradecía los principios de la política de izquierdas y la sensibilidad yiddishkeit.
  • El Yishuv fue descrito como una 'sociedad Jim Crow' debido a sus políticas de segregación racial.
  • Existieron corrientes minoritarias favorables a un socialismo sionista o soluciones binacionales, defendidas por figuras como Albert Einstein y Hannah Arendt.

La evolución del antisionismo judío después de 1948

La posición de la Unión Soviética en 1947, apoyando la partición de Palestina, contribuyó a normalizar el sionismo dentro de la izquierda. La 'caza de brujas' en Estados Unidos desmanteló organizaciones socialistas judías y reprimió el movimiento obrero de izquierda.

El siguiente gran giro llegó en 1967, con la Guerra de los Seis Días, que radicalizó al movimiento contra la guerra de Vietnam y la crítica al imperialismo estadounidense. La causa palestina pasó a ser reconocida como parte de la insurgencia anticolonial global.

La instrumentalización del antisemitismo

Vivimos un momento en el que el antisemitismo es instrumentalizado por los Estados para reprimir a la izquierda, en particular al movimiento de solidaridad con Palestina. La definición de antisemitismo de la IHRA equipara el antisemitismo con la crítica a Israel, siendo utilizada para silenciar a la izquierda.

  • El 'fascismo de los derechos civiles' legitima prácticas autoritarias invocando la defensa de los derechos civiles.
  • Los verdaderos antisemitas prosperan en la extrema derecha, mientras se prohíben o persiguen organizaciones judías antisionistas.

La solución: oponerse a todas las formas de racismo

La izquierda global debe oponerse a todas las formas de racismo, incluyendo el antisemitismo. No hay necesidad de recurrir a marcos antisemitas para criticar a Israel. La confusión solo beneficia a la derecha.

  • Los judíos tienen derecho a la dignidad, la seguridad y la autonomía, pero eso no justifica el desplazamiento de otra población.
  • Afirmar que Israel representa al 'judío colectivo' reduce lo judío a un Estado étnico violento y traiciona la historia judía y su tradición ética y diaspórica.

La mentalidad política de los judíos estadounidenses

Casi un tercio de los judíos estadounidenses describen a Israel como un Estado de apartheid y más de un tercio califica el ataque de Israel a Gaza de 'genocidio'. La coyuntura actual se asemeja a la de las décadas de 1930 y 1940, cuando sectores de la izquierda judía entendían el sionismo como un proyecto de clase.

La narrativa de un consenso judío estadounidense en torno a Israel ha terminado. La división generacional ha llevado a una mayor diversidad de opiniones entre los judíos estadounidenses.

Conclusión

El antisionismo judío es una tradición histórica en la izquierda estadounidense. La instrumentalización del antisemitismo y la represión de la izquierda deben ser combatidas. La solución pasa por oponerse a todas las formas de racismo y defender la dignidad y la seguridad de todos los pueblos.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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