El Palacio de Buckingham ha confirmado que el rey Carlos III y la reina Camila realizarán una visita de Estado a EEUU a finales de abril, pese a las críticas de la Casa Blanca al Gobierno británico por su posición en la guerra de Irán. La visita se produce en un momento delicado, con la guerra en Oriente Próximo y las duras críticas de Trump al Gobierno de Starmer.

La mayoría de los británicos se oponen al viaje, con el 49% de los ciudadanos del Reino Unido en contra, según una encuesta de YouGov. Sin embargo, el Gobierno y los Windsor han decidido seguir adelante con el viaje, temiendo una reacción furibunda de Trump si se cancelara. El presidente estadounidense ha expresado duras críticas contra el Gobierno británico, afirmando que el Reino Unido debería "buscar su propio petróleo" y que Starmer debería abrir "él mismo" el Estrecho de Ormuz.

La Visita de Estado en un Momento de Tensión

La visita de Carlos III y Camila se produce en el marco de las celebraciones por los 250 años de la independencia estadounidense. Se espera que el monarca se dirija a una sesión conjunta del Senado y la Cámara de Representantes, y que participe en un banquete de Estado en la Casa Blanca. La visita también incluirá una ofrenda floral ante el Memorial por las víctimas del 11-S en Nueva York.

Las Críticas de Trump y la Oposición en el Reino Unido

Trump ha expresado su descontento con la posición del Gobierno británico en la guerra de Irán, lo que ha generado tensiones entre los dos países. La oposición en el Reino Unido también ha criticado el viaje, argumentando que no es el momento adecuado para una visita de Estado. Sin embargo, el Gobierno británico ha decidido seguir adelante con el viaje, pese a las críticas.