La reclamación de la Junta de Andalucía para que los dos retratos de Carlos IV y María Luisa de Parma de Francisco de Goya ingresen en el Museo de Bellas Artes de Sevilla ha reabierto un debate sobre el destino de estas obras maestras. El catedrático de Historia del Arte de la Universidad Complutense de Madrid, Benito Navarrete, defiende que no hay otro lugar mejor para estos cuadros que Sevilla.
El contexto histórico de los cuadros de Goya
Los retratos fueron encargados por los trabajadores de la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla en 1789 para conmemorar la subida al trono de Carlos IV y María Luisa. Estas obras están ligadas a un episodio concreto de la historia sevillana y tienen una vinculación clarísima con la ciudad. La lógica patrimonial y la lógica histórica apuntan en la misma dirección: estos cuadros deben quedarse en Sevilla.
La postura del Ministerio de Cultura
El Ministerio de Cultura ha recibido una carta de la Junta de Andalucía formalizando la tesis de que los retratos deben ingresar en el Museo de Bellas Artes de Sevilla. La consejera Patricia del Pozo recuerda que los retratos fueron encargados para la Real Fábrica de Tabacos y que tienen un significado histórico y cultural para la ciudad. Ahora, el Ministerio debe tomar una decisión sobre el destino de estas obras.
Un precedente que refuerza la conexión con Sevilla
En 1896, una real orden pedía expresamente que estos cuadros se depositaran en el Museo de Sevilla. Sin embargo, no se cumplió y los cuadros se depositaron en el Ministerio de Fomento. Este precedente refuerza la idea de que los cuadros deben quedarse en Sevilla. Navarrete lamenta que se haya producido esta fractura entre lo que dictaba la lógica patrimonial y lo que terminó sucediendo.
La importancia de la colección del Museo de Bellas Artes
El Museo de Bellas Artes de Sevilla es de titularidad estatal y de gestión autonómica. Navarrete insiste en que no se trata de una cesión compleja ni de una concesión política a la Junta de Andalucía, sino de ubicar unas obras estatales en el museo estatal que mejor las explica. La pinacoteca solo cuenta con un cuadro de Goya en su colección, el Retrato del canónigo D. José Duaso y Latre de 1824.
La relación entre Goya y Andalucía
La incorporación de estos cuadros a la colección del Museo de Bellas Artes reforzaría una lectura pendiente de la relación entre el pintor y Andalucía. Está pendiente desde siempre la gran exposición Francisco de Goya y Andalucía, donde cabría exponer la Duquesa de Alba de blanco, propiedad de la Fundación Casa de Alba, los cuadros de Goya en Salúcar y un largo etcétera.
La decisión del Ministerio
Por el momento, el Ministerio no ha tomado una decisión sobre el destino de los cuadros. Navarrete insiste en que el Ministerio lo tiene fácil: solo tiene que ubicar unas obras estatales en el museo estatal que mejor las explica. La Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico analizará y emitirá propuestas relativas a solicitudes de exportación e importación de bienes culturales protegidos.
Un legado cultural para Sevilla
Los cuadros de Goya son un legado cultural importante para Sevilla y para España. Su incorporación al Museo de Bellas Artes sería un paso importante para reforzar la lectura de la relación entre el pintor y Andalucía. La ciudad reclama, una vez más, el lugar y la atención que merece en cuanto a su patrimonio cultural se refiere.
La exhibición temporal de los cuadros en 2014
En 2014, los cuadros estuvieron depositados en el Museo de Bellas Artes como pieza invitada. Esta estancia permitió visualizar una evidencia: que esos retratos funcionan mejor en Sevilla que en cualquier otro sitio. Los cuadros dialogan con la colección del Bellas Artes y con la historia urbana y artística de Sevilla.
La descripción de los cuadros
Los cuadros de Goya representan al rey Carlos IV y a su esposa María Luisa de Parma. El rey luce la gran cruz y banda de la Orden de Carlos III, su padre, de la Orden de San Genaro de Nápoles y la de los Caballeros del Espíritu Santo. La reina lleva la Cruz Estrellada de Austria y un vestido verde azulado. Los cuadros son un ejemplo de la habilidad de Goya para representar los tejidos vaporosos y las joyas.
Conclusión
En conclusión, la reclamación de la Junta de Andalucía para que los dos retratos de Carlos IV y María Luisa de Parma de Francisco de Goya ingresen en el Museo de Bellas Artes de Sevilla es un debate que va más allá de una cuestión de titularidad. Se trata de contexto, de memoria y de sentido histórico. Los cuadros deben quedarse en Sevilla, en el Museo de Bellas Artes, donde mejor se explican y se entienden.
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Redactor de Deportes
Periodista deportivo. Cubre la Liga y la selección española de fútbol.
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