La noche madrileña ha perdido dos de sus símbolos más emblemáticos en pocos meses. Teatro Barceló y Fortuny, dos espacios que durante años fueron sinónimo de lujo y exclusividad, han cerrado sus puertas debido a una combinación de demandas, impagos y problemas con las licencias de actividad.
El cierre de Teatro Barceló: un golpe para la plantilla
El Teatro Barceló, una de las salas más antiguas y prestigiosas de Madrid, cerró sus puertas después de que el Ayuntamiento de la capital dictara una orden de clausura por superar el aforo permitido. La sala, que había sido vendida en 2022 por 24 millones de euros, había estado funcionando con un contrato de alquiler a largo plazo, pero el cierre administrativo terminó por desestabilizar la explotación.
La plantilla de la sala se vio afectada de manera significativa, con 49 empleados que se quedaron sin trabajo y sin cobrar salarios, finiquitos o indemnizaciones. Julia Montoto, jefa de control de la sala, describe meses de angustia económica y asegura que están preparando acciones judiciales para reclamar sus derechos.
La deuda y la presión patrimonial: el caso de Fortuny
Fortuny, el histórico palacete de la calle Fortuny, fue durante décadas un emblema de la noche exclusiva de Madrid. Sin embargo, la deuda y la presión patrimonial terminaron por acabar con él. El inmueble, que había sido vendido en subasta por unos 16 millones de euros, fue adquirido por el Grupo Paraguas, que trató de relanzarlo como Fortuny Home Club.





