El conseller de Deportes de la Generalitat, Berni Álvarez, expresó su 'profunda indignación' por los cánticos racistas registrados en el RCDE Stadium durante el partido amistoso entre España y Egipto. Álvarez presenció los hechos desde el palco del estadio y lamentó la tardanza en la activación de los protocolos.

Incidentes racistas en el fútbol

Los cánticos racistas se produjeron en varios momentos del partido, a los diez minutos de la primera parte y posteriormente en otros instantes del encuentro. Una parte de la grada coreó el cántico 'musulmán el que no bote es', una escena que Álvarez calificó de 'impactante'. El ambiente vivido fue descrito como 'extraño', con pitidos al himno egipcio que derivaron en cánticos islamófobos.

La respuesta de las autoridades

Durante el descanso, Álvarez se dirigió a responsables de la Real Federación Española de Fútbol y de la Federación Catalana de Fútbol para exigir la activación de los protocolos. 'Les hice saber que tenían que activarlos y que, de no hacerlo, me marcharía', afirmó. Según relató, fue entonces cuando se le comunicó que se pondrían en marcha las medidas, algo que consideró tardío.

Críticas a la tardanza en la respuesta

Álvarez indicó que las actuaciones 'se tendrían que haber adelantado', activándose tras el primer cántico. 'Si hubiera continuado la situación, se tendría que haber parado el partido. Hay que ser contundente con estos comportamientos', subrayó. Rechazó que el hecho de que el árbitro georgiano Georgi Kabakov no comprendiera los cánticos sirviera de justificación.