Un partido amistoso entre España y Egipto se convirtió en un foco de atención mundial debido a los cánticos islamófobos proferidos por una parte del público en el RCDE Stadium de Cornellà, Barcelona. La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha sido criticada por no tomar medidas contundentes contra estos incidentes.

La oleada de racismo en el fútbol español

El incidente ha generado una ola de críticas hacia la RFEF por su manejo de la situación. Fuentes de la federación aseguran que se activaron los protocolos antiviolencia y que personal de seguridad y mediación acudieron al lugar de origen de los cánticos. Sin embargo, muchos consideran que no se hicieron esfuerzos suficientes para detener los gritos.

El contexto de la ultraderecha

Este episodio se produce en un contexto de creciente influencia de la ultraderecha en España y en Europa. Los grupos de ultraderecha han estado utilizando los estadios de fútbol como plataforma para expresar sus ideas. En este partido, se cantaron insultos contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y se pitó el himno de Egipto.

La respuesta de los aficionados y los jugadores

Baptista Silanes, un veterano aficionado del Espanyol y miembro de Unitat Contra el Feixisme i el Racisme (UCFR), advierte que se corre el riesgo de volver a los años ochenta, cuando la ultraderecha irrumpió en las gradas. Lamine Yamal, estrella del F.C. Barcelona y musulmán, condenó los cánticos en Instagram, calificándolos de intolerables.