La Semana Santa en Jerusalén se vive este año con una gran incertidumbre debido al conflicto bélico con Irán. El sacerdote polaco Jakub Bogacki, que celebra su primera Semana Santa en la ciudad, describe la experiencia como 'una vivencia diferente a la esperada'. La guerra ha limitado la celebración y ha obligado a cancelar las procesiones y reuniones públicas.

La guerra afecta la celebración de la Semana Santa

La escalada de violencia entre Israel e Irán ha afectado la celebración pública durante gran parte del Ramadán y ahora lo hace con la Semana Santa y la Pascua judía. Irán aumentó sus ataques contra Israel durante la jornada de la Pascua judía, lo que llevó a los judíos israelíes a realizar los preparativos y la cena de Pesaj entre sirenas y refugios.

La guerra ha sorprendido al sacerdote Jakub Bogacki en Jericó. 'Estábamos en una salida arqueológica por la zona del Mar Muerto. Con las sirenas, volvimos enseguida a Jerusalén, aunque con algunas dificultades porque muchas carreteras estaban cerradas', recuerda. La familia de Bogacki en Polonia está preocupada por la situación en Jerusalén.

La vida diaria en Jerusalén no ha cambiado mucho

Aunque la guerra ha afectado la celebración pública, la vida diaria en Jerusalén no ha cambiado mucho. 'No hay miedo colectivo y la vida diaria no ha cambiado mucho aunque no hay turistas ni peregrinos', aclara Bogacki. La ciudad está vacía y las tiendas palestinas en la Ciudad Vieja están cerradas.