La reacción visceral de los usuarios contra los productos con inteligencia artificial (IA) está en aumento. Recientemente, la exconsejera delegada de Bluesky, Jay Graber, anunció la creación de una aplicación llamada Attie, que utiliza IA para ayudar a los usuarios a construir listas de recomendaciones de cuentas que seguir en la red. Sin embargo, la reacción de la base de usuarios de Bluesky fue de incredulidad y furia.
La oposición a la IA en las redes sociales
En tres días, más de 140.000 usuarios habían bloqueado la cuenta de Attie, lo que la convierte en la segunda cuenta más bloqueada de la red. La propia Graber reconoció la situación y anunció que buscarán formas de tener en cuenta las preferencias expresadas por aquellos que han bloqueado Attie. La reacción negativa contra Attie no es sino una manifestación más de un fenómeno en auge: la oposición a la IA en las redes sociales.
La carrera desenfrenada de empresas e instituciones por subirse al carro de la IA generativa ha llevado a sacar al mercado productos a medio hacer y sin contar con las consecuencias éticas, sociales, políticas y medioambientales. Esto ha generado un grupo creciente y ruidoso de usuarios que saltan automáticamente cada vez que oyen la palabra IA. *La IA no nos alcanza aquí, consideran algunos usuarios.
El caso de Nvidia y DLSS 5
Hace un par de semanas, Nvidia anunció la quinta versión de su sistema de reescalado de vídeos digitales (DLSS) que utiliza IA para modificar la imagen. Sin embargo, el resultado es que el sistema fuerza una estética diferente a la originalmente prevista por los diseñadores, lo que ha despertado las iras de desarrolladores y usuarios. El consejero delegado de Nvidia, Jensen Huang, tuvo que salir al paso de las críticas, defendiendo su producto pero reconociendo que a él tampoco le gusta el (vómito) de las IA.





