En Sevilla, la tradición de vestirse de mantilla el Jueves Santo ha experimentado un resurgimiento en los últimos años, lo que ha llevado a un aumento en la demanda de peinas, un complemento esencial para sujetar la mantilla. Las peinas, que suelen ser reliquias familiares de alto valor patrimonial, requieren una restauración minuciosa y compleja para recuperar su esplendor original.

La Importancia de las Peinas en la Tradición de la Mantilla

Las peinas son objetos personales y artesanales que han pasado de generación en generación, y su restauración es un proceso que requiere una gran habilidad y dedicación. Lola González, especialista en peinas de Foronda, explica que "es una tradición que se ha recobrado en los últimos años. Cada vez vienen más personas para comprarle una peina a su hija o a su nieta o a preguntar cómo pueden recuperar la que tenían guardada en su casa".

El Proceso de Restauración de las Peinas

Jesús Lozano, un joven de 24 años que estudió Bellas Artes, es uno de los pocos especialistas en la restauración de peinas en Sevilla. "Estaba en tercero de carrera y una amiga de la familia que sabía que estaba estudiando Restauración me preguntó si arreglaba peinas", cuenta Lozano. Con una perspectiva científica y autodidacta, Lozano aborda la restauración de peinas como una obra de arte.

Desmontando Mitos sobre las Peinas

Lozano desmonta el mito de que las peinas son siempre de carey antigua. "Es muy recurrente la señora que llega creyendo que su peina es de carey antigua y tienes que decirle que no. El carey es carísimo, es complicadísimo de obtener, con todas las restricciones que existen, así que las que son de este material son contadísimas".