Springsteen se presenta en la despedida de Stephen Colbert (Late Show)

El 21 de mayo de 2026, el legendario cantante Bruce Springsteen subió al escenario del Late Show en el histórico Ed Sullivan Theater de Nueva York para acompañar la despedida del presentador Stephen Colbert. La aparición, anunciada apenas unas horas antes, se dio en medio de una oleada de apoyos de artistas, actores y políticos que querían rendir homenaje al humorista crítico.

Colbert, que cerraba su última emisión tras ocho temporadas, recibió a Springsteen como parte de un programa cargado de música, monólogos y mensajes de agradecimiento. El objetivo principal del rockero era claro: respaldar al presentador y, al mismo tiempo, utilizar la gran audiencia del show para lanzar su propio reclamo político.

Detalles de la actuación y los ataques a Trump y a la nueva directiva de Paramount

Springsteen eligió 'Streets of Minneapolis', una canción escrita en protesta contra la política migratoria de la administración Trump y el accionar de ICE. La interpretación duró cerca de seis minutos, durante los cuales el cantante alternó guitarra y armónica, creando una atmósfera cargada de energía y rebeldía.

A mitad de la canción, el rockero dirigió un mensaje directo a Colbert: "Estoy aquí para apoyar a Stephen, el primer hombre en EE. UU. que ha perdido su trabajo porque el presidente no sabe encajar una broma". Inmediatamente, la letra se tornó más incisiva al mencionar al presidente: "Donald Trump, el ejército privado de ICE, nos persigue".

El ataque más polémico se dirigió a los nuevos dueños de Paramount, Larry y David Ellison. Springsteen gritó: "Larry y David Ellison sienten que tienen que besarle el culo para conseguir lo que quieren", señalando la reciente compra de la cadena por parte de los magnates y su supuesto alineamiento con la agenda del presidente. La frase resonó en el estudio y generó un fuerte revuelo en redes sociales.

El escenario mostró una bandera estadounidense ondeando en el fondo, acompañada de palabras como "resistencia", "verdad" y "esperanza", reforzando el tono de protesta que acompañó la actuación.

Contexto político y cultural de la protesta de Springsteen

Este episodio se inscribe en la larga trayectoria de activismo de Bruce Springsteen, quien ha denunciado repetidamente las políticas migratorias y autoritarias de la administración Trump. En su gira europea de 2025, el artista ya había calificado al gobierno estadounidense de "corrupto, incompetente y traidor" en un concierto de Manchester.

La tensión entre la industria del entretenimiento y la Casa Blanca se ha intensificado desde que Donald Trump asumió la presidencia en 2017. Medios como CBS han experimentado una derechización visible tras la llegada de David Ellison y la contratación de la periodista anti‑woke Bari Weiss, lo que ha provocado despidos y polémicas judiciales.

La despedida de Colbert no es ajena a este clima. La cadena había anunciado hace un año la final del programa bajo la excusa de dificultades financieras, pero la presión política y la rivalidad con Jimmy Kimmel —también crítico del presidente— fueron factores determinantes. La aparición de Springsteen, por tanto, no solo rindió homenaje a un colega, sino que se convirtió en una plataforma para denunciar lo que él y muchos otros consideran una erosión de la libertad de expresión.

En una entrevista posterior a su concierto en Minneapolis (abril 2026), Springsteen afirmó: "Vivimos tiempos muy oscuros, pero la música sigue siendo la voz de los que no pueden hablar", subrayando la continuidad de su compromiso con la resistencia cultural.

Qué puede pasar a continuación

La intervención de Springsteen ha encendido el debate sobre la libertad de expresión en la televisión estadounidense. Analistas anticipan que los magnates Larry y David Ellison podrían enfrentar una mayor presión pública, mientras que la administración Trump probablemente intensificará su retórica contra los críticos del medio.

Para los seguidores de Colbert, la despedida queda marcada por una nota de rebeldía que trasciende el humor. La canción de Springsteen será recordada como uno de los momentos más simbólicos de la temporada, y podría inspirar a otros artistas a usar sus plataformas para cuestionar el poder.

En la cultura popular, este episodio se suma a una serie de actos de protesta que recuerdan la importancia del arte como contrapeso político. Como señala la crítica cultural en el artículo Orgullo Friki Barcelona 2025: la fiesta geek que transforma la ciudad, la creatividad sigue siendo un motor de cambio social.

En definitiva, la despedida de Stephen Colbert no solo cerró una era televisiva, sino que también abrió la puerta a una nueva ola de activismo artístico que podría redefinir la relación entre el entretenimiento y la política en los próximos años.

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Pablo Hernández Gil
Pablo Hernández Gil

Crítico Cultural

Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.

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