La discoteca Big Ben, ubicada en un lugar emblemático, fue un complejo de ocio integral que ofreció una amplia variedad de actividades para todos los gustos y edades. Inaugurada en una época en que la vida nocturna en Catalunya comenzaba a tomar forma, se convirtió en un referente para la juventud y no tan juventud.
El nacimiento de un referente nocturno
La Big Ben no fue la primera en ofrecer una experiencia de ocio completa, ya que Kipps, en Agramunt, había establecido un precedente cercano con su gasolinera, cafetería, pista de baile y piscina en 1969. Sin embargo, la Big Ben logró superar a su predecesora en escala y variedad de opciones, incluyendo un restaurante y un amplio espacio para eventos musicales.
Un espacio para todos
Francesc Canosa, autor de 'La Catalunya discoteca', describe a la Big Ben como un lugar que 'quería a todo el mundo', lo que la convirtió en un espacio interclasista, intergeneracional e internacional. Ofrecía talleres, juegos y conciertos para niños durante los fines de semana, y espectáculos y bailes con orquesta para jubilados. Las sesiones de los domingos por la tarde eran especialmente populares, consideradas por Canosa como 'un claro antecedente del tardeo'.
Una historia musical rica
La Big Ben acogió a lo largo de su historia cientos de actuaciones de artistas de renombre como Los Tres Sudamericanos, Los Amaya, Pino d'Angio, Radio Futura, Katrina & the Waves, El Último de la Fila, The Communards, Simply Red, Pet Shop Boys, La Oreja de Van Gogh, Vengaboys y DJ Tiësto. Estas actuaciones formaron un arco indicativo de la rica historia musical de la discoteca.





