La ciudad de Málaga se ha teñido de fervor y emoción este Jueves Santo con la llegada de la Legión y el traslado del Cristo de la Buena Muerte, una cita ineludible en la Semana Santa malagueña. La expectación ha sido máxima, con cientos de personas congregadas en la plaza de Fray Alonso de Santo Tomás para presenciar este espectáculo único. La Legión, con su imponente presencia, ha desfiliado por las calles del centro de Málaga, ofreciendo un despliegue de fuerza y disciplina.

La Legión desembarca en Málaga

La Compañía de Honores de la Brigada Rey Alfonso XIII, II de La Legión, ha llegado al recinto portuario malagueño a bordo de la fragata Galicia, procedente de Almería. Los legionarios han sido recibidos con vítores y aplausos, y han comenzado su marcha hacia la iglesia de Santo Domingo de Guzmán, donde se ha celebrado la ceremonia de traslado del Cristo de la Buena Muerte. La imagen del crucificado, protector oficial de la Legión desde el año 2000, ha sido escoltada por guardiamarinas de la Armada española.

Un acto de gran expectación

La expectación por el traslado ha llevado a varias personas a acampar a las puertas de la Congregación de Mena, con el fin de asegurarse un buen sitio y seguir el acto en primera fila. Ramón Gómez Ravassa, congregante de Mena desde hace más de siete décadas, ha explicado que la expectación es mucha y que "por mucho que se organice, esto empieza a superarnos". La plaza de Fray Alonso ha estado llena de autoridades militares, civiles y religiosas, congregantes y junta directiva de Mena, así como un nutrido grupo de cofrades, turistas y curiosos.