La ciudad de Málaga se ha teñido de fervor y emoción este Jueves Santo con la llegada de la Legión y el traslado del Cristo de la Buena Muerte, una cita ineludible en la Semana Santa malagueña. La expectación ha sido máxima, con cientos de personas congregadas en la plaza de Fray Alonso de Santo Tomás para presenciar este espectáculo único. La Legión, con su imponente presencia, ha desfiliado por las calles del centro de Málaga, ofreciendo un despliegue de fuerza y disciplina.
La Legión desembarca en Málaga
La Compañía de Honores de la Brigada Rey Alfonso XIII, II de La Legión, ha llegado al recinto portuario malagueño a bordo de la fragata Galicia, procedente de Almería. Los legionarios han sido recibidos con vítores y aplausos, y han comenzado su marcha hacia la iglesia de Santo Domingo de Guzmán, donde se ha celebrado la ceremonia de traslado del Cristo de la Buena Muerte. La imagen del crucificado, protector oficial de la Legión desde el año 2000, ha sido escoltada por guardiamarinas de la Armada española.
Un acto de gran expectación
La expectación por el traslado ha llevado a varias personas a acampar a las puertas de la Congregación de Mena, con el fin de asegurarse un buen sitio y seguir el acto en primera fila. Ramón Gómez Ravassa, congregante de Mena desde hace más de siete décadas, ha explicado que la expectación es mucha y que "por mucho que se organice, esto empieza a superarnos". La plaza de Fray Alonso ha estado llena de autoridades militares, civiles y religiosas, congregantes y junta directiva de Mena, así como un nutrido grupo de cofrades, turistas y curiosos.
El traslado del Cristo de la Buena Muerte ha sido un momento emocionante, con la imagen del crucificado siendo sacada a hombros por un grupo de gastadores del Tercio Gran Capitán, del Tercio Duque de Alba y del Grupo de Artillería de Campaña de la BRILEG. El himno de España ha sonado durante la ceremonia, y los presentes han cantado con una sola voz el viejo cuplé 'El novio de la muerte', convertido en oración. El obispo de Málaga, Monseñor José Antonio Satué, ha ensalzado el valor de los legionarios y ha recordado a los caídos por España.
Autoridades presentes
Entre los asistentes, se encontraban el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre; el subdelegado del Gobierno en Málaga, Francisco Javier Salas; el presidente de Diputación, Francisco Salado; y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, cuya visita ha generado mucha expectación. Varios consejeros de la Junta de Andalucía, como el de Turismo, Arturo Bernal; y la de Hacienda, Carolina España, también han asistido al acto.
Un momento de unión
La ceremonia ha sido un momento de unión para la ciudad de Málaga, con cientos de personas congregadas para presenciar este espectáculo único. La Legión y el Cristo de la Buena Muerte han sido los protagonistas de este Jueves Santo inolvidable, y la ciudad se ha teñido de fervor y emoción. La expectación por el traslado ha sido máxima, y la ciudad se ha volcado para presenciar este acto de gran tradición y significado.
La importancia de la tradición
La tradición del traslado del Cristo de la Buena Muerte es muy importante en Málaga, y se ha convertido en una de las citas más esperadas de la Semana Santa. La Legión y la Armada española han sido las encargadas de escoltar al crucificado, y la ceremonia ha sido un momento de gran emoción y unión para la ciudad. La ciudad de Málaga se ha teñido de fervor y emoción este Jueves Santo, y la tradición del traslado del Cristo de la Buena Muerte ha sido una de las protagonistas.
El fervor de la multitud
La multitud ha sido fervorosa en su apoyo a la Legión y al Cristo de la Buena Muerte, y ha cantado con una sola voz el himno de España y el viejo cuplé 'El novio de la muerte'. La ceremonia ha sido un momento de gran emoción, y la ciudad se ha volcado para presenciar este espectáculo único. La Legión ha desfiliado por las calles del centro de Málaga, ofreciendo un despliegue de fuerza y disciplina.
Un Jueves Santo inolvidable
Este Jueves Santo ha sido inolvidable en Málaga, con la llegada de la Legión y el traslado del Cristo de la Buena Muerte. La ciudad se ha teñido de fervor y emoción, y la tradición del traslado del Cristo de la Buena Muerte ha sido una de las protagonistas. La Legión y la Armada española han sido las encargadas de escoltar al crucificado, y la ceremonia ha sido un momento de gran emoción y unión para la ciudad.