La artista catalana Rosalía ha llevado a cabo su segundo concierto de la gira 'Lux' en el Movistar Arena de Madrid, ante 17.000 personas. Con un espectáculo que combina diferentes lenguajes escénicos, Rosalía ha logrado crear un universo único y emocional. Su gira, que comenzó el pasado 16 de marzo en Lyon, ha generado comparaciones con la ópera, el teatro y el ballet.

La fusión de lenguajes escénicos

El espectáculo de Rosalía es una fusión de diferentes disciplinas artísticas, desde la música y la danza hasta la escenografía y la narrativa visual. Con una escenografía minimalista pero simbólica, el show cuenta con dos tramos de escaleras que cambian de posición en cada uno de los cuatro actos en que se estructura. Las pantallas que enmarcan el escenario también juegan un papel fundamental en la dramaturgia.

La interpretación, el corazón del espectáculo

La interpretación de Rosalía es, sin duda, el corazón del espectáculo. Con un registro vocal fabuloso, la artista es capaz de emocionar al público con sus temas más íntimos y hacer contacto visual para derretirlo con una sonrisa. Su capacidad para transitar por múltiples estados emocionales, apoyada en un cuerpo de baile de primer nivel y coreografías efectivas, es uno de los aspectos más destacados del show.

La hibridación de disciplinas artísticas

La hibridación de lenguajes y disciplinas es característica de las artes escénicas actuales, y Rosalía no es una excepción. Desde la ambientación sonora previa, con fragmentos de óperas y piezas clásicas, hasta la disposición de la orquesta Heritage en el centro de la pista, el espectáculo es una mezcla de diferentes estilos y estéticas. El telón cerrado que representa la parte de atrás de un lienzo anticipa las dos narrativas visuales principales.