Un nuevo episodio de intolerancia ha empañado la imagen de España en el deporte rey. Durante un partido amistoso entre la selección española y Egipto en Barcelona, un grupo de aficionados entonó cánticos islamófobos, pese a las advertencias y condenas de la Federación y los jugadores.

El racismo, un problema persistente en el fútbol español

A pesar de los avances en la lucha contra el racismo en el deporte, los incidentes continúan siendo una lacra para el fútbol español. El partido entre España y Egipto, disputado en el estadio del Espanyol en Barcelona, fue escenario de un bochorno cuando cientos de aficionados entonaron el cántico "musulmán el que no bote" a partir del minuto 20. La megafonía del estadio pidió "respeto" y condenó "todo tipo de violencia", pero los silbidos se intensificaron.

La normalización de la islamofobia y el odio

La reacción de la ultraderecha relativizando los hechos de Barcelona es un ejemplo del discurso que cultiva el odio. La investigación abierta por los Mossos en coordinación con la Fiscalía de Odio debería permitir identificar a los responsables. Los insultos racistas en un estadio español ya han terminado en condenas de cárcel en otras ocasiones.

Consecuencias para el fútbol y la imagen de España

La FIFA, que con gran probabilidad va a sancionar a España por lo ocurrido, aún debe decidir si la final del Mundial 2030 se jugará en Madrid o en Casablanca. El odio desplegado en Barcelona es la peor carta de presentación de un país que centrará la mirada de cientos de millones de aficionados de todo el mundo.