En el corazón de la provincia canadiense de Alberta, un movimiento separatista minoritario ha encontrado aliados inesperados en el entorno del expresidente Donald Trump. La provincia, rica en petróleo y gas, ha estado experimentando una creciente tensión con el Gobierno federal liberal.

El resurgimiento del separatismo en Alberta

La asociación Alberta Prosperity Project (APP) ha estado recaudando firmas para un referéndum independentista en la provincia. Aunque el apoyo al independentismo sigue siendo minoritario, las voces de alerta han saltado debido a las reuniones secretas entre líderes del APP y representantes del Departamento de Estado de Estados Unidos.

El cofundador del APP, Jeffrey Rath, ha revelado que se reunió con representantes del Departamento de Estado para discutir el posible apoyo de EE UU a Alberta si prospera la iniciativa independentista. Rath asegura que trató cuestiones logísticas como el uso del dólar estadounidense y la seguridad fronteriza.

La relación entre Alberta y el Gobierno federal

La provincia de Alberta es el bastión conservador de un país gobernado por los liberales desde hace más de 10 años. La relación entre la provincia y el Gobierno federal ha sido tensa debido a las políticas energéticas y ambientales impulsadas desde Ottawa.

La politóloga Maria Popova encuentra similitudes estratégicas con el uso que hizo Moscú de los separatistas en la región de Donbás como caballo de Troya para sus intereses expansionistas.