El Papa León XIV ha retomado este Jueves Santo la tradición de lavar los pies a 11 sacerdotes ordenados el año pasado y a su guía espiritual a pies descubiertos. A diferencia de su predecesor, el Papa Francisco, que solía realizar este acto con presos o inmigrantes, León XIV ha vuelto a la práctica original.
Un gesto de caridad y humildad
La celebración en la basílica constantiniana asumió un tono de recogimiento y austeridad. Cardenales, obispos y sacerdotes de la Curia Romana y del Vicariato romano, junto con numerosos fieles, participaron en la primera Misa in Coena Domini de Robert Prevost como pontífice. El Papa León XIV destacó que lavarse los pies unos a otros es un deber que viene del corazón.
El significado detrás del gesto
Siguiendo las palabras de su predecesor Francisco, León XIV explicó que no se trata de un imperativo abstracto, sino que expresa el fervor obediente por la caridad de Cristo. El Papa afirmó que lavar los pies es un gesto que resume la revelación de Dios y un signo ejemplar del Verbo hecho carne.
Un llamado a la humildad y la caridad
Durante la celebración, el Papa pidió postrarse como hermanos y hermanas de los oprimidos ante una humanidad abatida por tantos ejemplos de brutalidad. Afirmó que Jesús purifica nuestra alma al lavar nuestra carne y que Dios ha dado ejemplo de cómo se libera y se da la vida.





