El Gobierno de Israel, liderado por Benjamín Netanyahu, ha lanzado una ofensiva en Líbano con el objetivo de establecer una 'zona de seguridad' en la frontera norte y ocupar una gran área del territorio libanés de forma indefinida. La expansión de las operaciones terrestres en el sur del país árabe se produce un mes después del inicio de la ofensiva.
Objetivos de Israel en Líbano
Israel busca eliminar la presencia de Hizbulá en la zona al sur del río Litani para evitar que lance misiles y cohetes hacia el norte de su territorio. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha afirmado que seguirán 'el modelo de Gaza' y que todas las casas en las poblaciones próximas a la frontera serán destruidas.
El Ejército israelí ha ordenado la evacuación de toda la población al sur del río Zahrani, lo que representa más del 10% de la extensión de Líbano y donde residían unas 600.000 personas antes de la actual guerra.
Impacto humanitario
Según el periódico israelí Haaretz, aproximadamente el 70% de los habitantes se ha marchado, lo que supone unas 585.000 personas que han tenido que buscar refugio en otras partes de Líbano. El experto en Líbano del Instituto Tahrir para la Política de Oriente Medio (TIMEP), Jean Kassir, destaca que 'es lamentable que el ejército libanés no forme parte de la ecuación a la hora de disuadir a Israel'.
Consecuencias políticas
La ocupación israelí legitimará a Hizbulá, que había perdido popularidad en los últimos dos años, pero la ocupación permanente del sur le dará una razón de ser mucho más fuerte que la que tenía antes. La misión de mantenimiento de paz de Naciones Unidas para Líbano (FPNUL) está desplegada en el sur de Líbano, pero su papel se ve cuestionado por la ocupación israelí.





