El Gobierno de Nepal ha implementado nuevas normas para regular el acceso al Everest, la montaña más alta del mundo, en un intento por reducir las colas y la masificación que han generado críticas y tragedias en los últimos años. La temporada de escalada ha comenzado con la ceremonia de la Puja, un ritual tradicional que marca el inicio de la aventura para cientos de alpinistas.
Nuevas normas para el Everest
El país ha endurecido los requisitos para escalar el Everest, incluyendo un aumento en el precio de la licencia de 11.000 a 15.000 dólares y la obligatoriedad de un guía por cada dos escaladores. Además, se ha prohibido las expediciones en solitario y se exige que los escaladores hayan coronado previamente un pico de más de 7.000 metros en Nepal.
Sin embargo, estas medidas aún no están en vigor, ya que el proyecto de ley ha superado la Cámara Alta del Parlamento nepalí pero aún necesita el visto bueno de la Cámara Baja. Los expertos dudan de que estas reformas sean suficientes para acabar con los atascos y las tragedias en la montaña.
El lobby turístico en contra
El sector turístico de Nepal se opone a estas medidas, ya que el alpinismo representa más del 4% de la economía del país. En 2024, la temporada de escalada generó cuatro millones de dólares solo en permisos para el Everest. Los expertos creen que la presión para suavizar o eliminar estas restricciones será alta.
El alpinista español Alex Txikon considera que la norma de los 7.000 metros sería estupenda si se aplica, pero duda de que sea así. Sostiene que Nepal necesita una política nacional de conservación de sus montañas, no una regla puntual que pueda esquivarse.





