Yasmina, una joven de 25 años originaria de Marruecos, logró escapar de un matrimonio forzado después de cuatro años en Catalunya. La joven, que soñaba con ser profesora de árabe, fue obligada a casarse con su primo en España. Sin embargo, con la ayuda de una trabajadora social y la entidad Valentes i Acompanyades, Yasmina pudo romper con su pasado y empezar una nueva vida.

El matrimonio forzado: una realidad silenciosa en España

Yasmina no quería casarse, pero su familia la presionó para que aceptara. La joven apenas conocía a su primo, con quien se casó en Marruecos. Después de la boda, se trasladó a vivir con él a la provincia de Girona, donde se sintió recluida y sin libertad. La relación con su marido se agravó con el tiempo, y Yasmina empezó a buscar ayuda para escapar.

La lucha por la libertad

La joven contactó con una trabajadora social, que la puso en contacto con Valentes i Acompanyades, una entidad que ayuda a víctimas de matrimonios forzados. Yasmina se armó de valor y decidió dejar a su marido, lo que le valió el rechazo de su familia. Sin embargo, ahora se siente libre y ha retomado sus estudios.

Un problema extendido

El matrimonio forzado es un problema extendido en España, aunque las denuncias solo representan una parte del alcance real de esta práctica. En Catalunya, los Mossos d'Esquadra han registrado 241 denuncias por matrimonios forzados en los últimos 15 años. Sin embargo, entidades como Valentes i Acompanyades atienden a muchas más víctimas.