El Gobierno de Pedro Sánchez ha priorizado al País Vasco y Cataluña en la cesión de competencias, otorgándoles el 65% de los traspasos realizados desde 2018. Esta estrategia de descentralización evidencia la influencia de estas comunidades autónomas en la gobernabilidad de España. Según registros oficiales, el Ejecutivo ha consumado 46 traspasos y funciones, de los que 30 han sido para estos dos territorios.

Prioridad en la descentralización

La descentralización y el fortalecimiento del Estado de las autonomías son objetivos que el Gobierno busca con estos traspasos. Sin embargo, la distribución no es asimétrica, ya que País Vasco, Cataluña y Navarra copan el 76% de los reales decretos de traspasos validados por el Consejo de Ministros. El lehendakari Imanol Pradales se reunió con Sánchez el 27 de marzo, cerrando una decena de acuerdos y avances en transferencias.

Impacto en la gobernabilidad

El Gobierno defiende estas transferencias como un aterrizaje de la cogobernanza y la expansión de los autogobiernos en base a los estatutos de autonomía. El PSOE lanzó un mensaje en el Congreso hace unas semanas, ratificando su compromiso con el fortalecimiento del autogobierno autonómico. Los socialistas argumentan que tienen que avanzar en el traspaso a las comunidades porque muchos de estos procesos quedaron paralizados durante el periodo 2011-2018.

Comparación con gobiernos anteriores