El Tribunal Supremo ha anulado la condena impuesta a una mujer que impartió clases en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) sin estar capacitada para ello. La mujer, doctora en medicina, había sido contratada por su marido, profesor de la UNED, quien la enchufó en tres cursos entre 2014 y 2016. La sentencia del Supremo mantiene la condena al marido, quien también coló como colaboradora a su hija de 13 años y pasó gastos personales como viajes a Brasil y Alemania o la compra de una tostadora.

El caso de la mujer absuelta

La mujer recibió un total de 14.500 euros por impartir los cursos de electricidad, a pesar de no tener la capacidad técnica necesaria. El Supremo la exonera porque no ve 'descabellado' que desconociera la ilegalidad de su contratación debido a su relación familiar con el profesor. La mujer alegó que solo siguió las instrucciones recibidas de la UNED a través de su marido.

La condena al marido

El Supremo confirma la condena al marido, quien gestionaba los cursos y se apropió de fondos públicos. El tribunal aprecia una clara 'voluntad de aprovechamiento económico ilícito' en su conducta. El marido argumentó que los cursos eran autofinanciables, pero el tribunal recuerda que el dinero era público y no podía ser utilizado de forma libérrima.

Los gastos personales del marido

El marido cargó gastos personales como viajes familiares a Berlín y Brasil, un ordenador portátil, un tostador y una panificadora, por un total de casi 17.000 euros. También sumó más de 24.500 euros en gastos de desplazamiento. La Audiencia de Madrid condenó al profesor y su mujer por delitos de malversación y negociaciones prohibidas a 5 años y 3 meses de cárcel.

La sentencia del Supremo

La sentencia del Supremo es favorable a la mujer, pero mantiene la condena al marido. El tribunal considera que la mujer no tenía conocimiento de la ilegalidad de su contratación y que su actuación no fue dolosa. En cambio, el marido demostró una clara intención de aprovecharse económicamente de la situación.

Conclusión

La sentencia del Supremo es un ejemplo de la importancia de la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión pública. La condena al marido demuestra que la malversación de fondos públicos no será tolerada, mientras que la absolución de la mujer muestra que la justicia puede ser sensible a las circunstancias personales.

Temas relacionados

Ana Gutierrez
Ana Gutierrez

Corresponsal Internacional

Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.

¿Te ha gustado este artículo?

Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.

Al suscribirte aceptas nuestra política de privacidad