La evasión de la cárcel de Segovia, conocida como 'la gran evasión', cumple 50 años. El 5 de abril de 1976, 29 reclusos de ETA y otros grupos políticos escaparon por un túnel de 800 metros. Ángel Amigo, uno de los fugitivos, recuerda los detalles de la fuga. La planificación y ejecución de la evasión fueron clave para su éxito.
La planificación de la fuga
La fuga se planeó y ejecutó con precisión. Los reclusos cavaron un túnel desde un retrete en el patio de la biblioteca de la cárcel hasta el sistema de alcantarillado. La tierra se sacaba del túnel y se arrojaba por un sumidero del patio. Ángel Amigo, quien formaba parte del grupo de presos de ETA, tenía un destino importante en el plan de fuga: la lavandería.

El papel de la lavandería
Los de la lavandería se movían por la cárcel con cubos de ropa recién lavada sin despertar sospechas. En ellos llevaban la tierra que sacaban del túnel. La dificultad estaba en cargar 50 kilos de tierra en el cubo sin que notaran nada raro. También llevaban la tierra en saquitos hechos con las perneras de los pantalones.





