El exdiputado de la CUP, Vidal Aragonés, reflexiona sobre su experiencia en la política y el futuro de su partido. Aragonés, que dejó el Parlament después de tres años, asegura que la CUP debe dar respuesta a los problemas del día a día de las clases populares y conectar con las luchas vecinales.

La política, ¿un adiós definitivo? (XIX)

Vidal Aragonés, exdiputado de la CUP por Cornellà de Llobregat, se reunió con su hijo Nin en el Parlament durante su última semana como diputado. Quería que su hijo conociera a las personas con las que había trabajado y compartido experiencias. La visita fue una oportunidad para que Nin se diera cuenta de la vida de su padre fuera de la política.

El impacto de la política en la vida personal

Aragonés asegura que su paso por la política lo marcó de manera significativa. Aunque sigue siendo la misma persona, su vida y la de su familia cambiaron. Recuerda varias anécdotas con magistrados y letrados que lo sorprendieron después de su regreso a los tribunales. La notoriedad que ganó durante su etapa en la CUP también lo afectó.

La pregunta de su hijo Nin, de cinco años en ese momento, 'Papá, ¿y ahora qué harás?' lo dejó en shock. El niño solo conocía a su padre como diputado. Después de dejar el acta, Aragonés se separó de su pareja después de 25 años de relación y retomó su vida anterior como abogado laboralista.

La relación con la política y la sociedad